Empieza por la agenda
Marca días con poco tiempo, comidas fuera y momentos adecuados para cocinar por tandas. El menú debe servir a la semana, no al revés.
Diseña menús que se adapten a tu agenda, aprovechen ingredientes entre platos y reduzcan decisiones de última hora.

Marca días con poco tiempo, comidas fuera y momentos adecuados para cocinar por tandas. El menú debe servir a la semana, no al revés.
Combina una base de cereal o legumbre, dos verduras, una salsa y una preparación principal que admitan variaciones.
Clasifica la lista por frutería, despensa, refrigerados y congelados para reducir olvidos y recorridos innecesarios.
| Día | Desayuno | Almuerzo | Cena | Preparación útil |
|---|---|---|---|---|
| Lunes | Avena con pera | Arroz con verduras | Crema y tostada | Asar doble bandeja |
| Martes | Tostada con tomate | Ensalada de arroz | Tortilla abierta | Cortar verduras |
| Miércoles | Yogur y fruta | Lentejas templadas | Pollo al limón | Preparar vinagreta |
| Jueves | Pan con ricotta | Bowl de lentejas | Pasta con verduras | Cocer pasta extra |
| Viernes | Fruta y frutos secos | Ensalada de pasta | Cena de aprovechamiento | Revisar excedentes |
Las cantidades y combinaciones deben adaptarse a cada hogar. El ejemplo es educativo y no constituye una pauta individual.
Una lista eficiente identifica qué ingrediente cumple varias funciones. Un manojo de hierbas puede terminar una sopa, aromatizar una vinagreta y dar frescura a una tortilla.